A traves de la Palabra

Estudio Biblico Intensivo

Antiguo Testamento

Nuevo Testamento

FUNDAMENTOS Y PRINCIPIOS PARA EL ANALISIS BIBLICO

Estos tres principios fundamentales los hemos encontrado y entendido a través de toda la Palabra de Dios:

1.LA SUMA DE LA PALABRA

No podemos sacar conclusiones de un solo versículo. Tampoco podemos contraponer versículos, como si ellos se contradijeran o enfrentaran entre sí (esto ha sido el origen de denominaciones, sectas y religiones). La Biblia afirma que en “la suma de la Palabra” está la verdad (Salmos 119:160), es decir, ella no se contradice, sino que se explica a si misma, sin necesidad de nada mas. Un versículo es explicado por los demás versículos que hablan del tema. Por eso para abordar un tema y entender un pasaje, tomamos la mayor cantidad de versículos que hablen sobre dicho tema y sumamos su contenido, como lo hicieron los escritores del Antiguo y Nuevo Testamente, inspirados por el Espíritu Santo (Hebreos 1: 5-14). Considerado lo que está escrito y lo que también está escrito, tal como lo hiciera el mismo Señor Jesucristo en la tentación (Mateo 4:5-7). Entendiendo que la Escritura se va cumpliendo progresivamente, y que los textos van reflejando dicho cumplimiento, como lo dijo el Señor (Mateo 13:35 y otros textos).

2. LO INCONMOVIBLE SOBRE LO MOVIBLE

Puesto que la Palabra afirma que ella permanece para siempre (Salmo 33:11, Isaías 40:8, 1 Pedro 1:23-25), que es celestial (Salmos 119:89), que todas las demás cosas pasarán menos su Palabra (Mateo 24:35), que de las demás cosas no habrá más memoria (Isaías 65:17), que debemos poner la mirada en las cosas de arriba (Colosenses 3:1-2), en lo que no se ve (2 Corintios 4:18), y en lo inconmovible (Hebreos 12:27-28). Entonces para entender un pasaje no podríamos partir de sus elementos terrenales, como geografía, historia, cultura, política, tradiciones, etc, los cuales pasarán y perecerán, y por lo tanto no podrían explicar una Palabra que es viva, eterna, celestial y que permanece para siempre. Por eso tenemos que ver cada versículo y cada verdad desde una perspectiva inconmovible y eterna. El contexto no sería el autor y su audiencia geográfica-histórica-cultural, puesto que el autor es Dios mismo y la audiencia son todos los seres humanos que alguna vez hayan existido y existirán. El contexto inconmovible lo tomamos entonces de la misma Escritura, es decir, no lo inventamos nosotros, no se trata de un acto mágico-religioso, ni de una interpretación personal, ni de una revelación mística, ni de una sensibilidad espiritual particular, sino que la misma Palabra lo explica a través de la suma. Los resultados en nuestra vida tambien son inconmovibles, pues en Cristo, aunque vivimos en la tierra (Juan 17:15), ya no somos de este mundo (Juan 18:36), no buscamos beneficios de este mundo, sino que hemos sido trasladados al Reino de los Cielos (Colosenses 1:13). No tenemos una ciudadania terrenal (Filipenses 3:20, Hebreos 11:14-16), Y aunque ciertamente debemos cumplir las leyes humanas, no debemos ceñirnos a ningun reino terrenal, sino vivir en la fe de Cristo (Galatas 2:20). Porque hemos recibido un Reino Inconmovible (Hebreos 12:28).

3. EL TESTIMONIO DE CRISTO

El testimonio de Cristo es el espíritu de la Escritura (Apocalipsis 19:10) y el fin de toda controversia. Siempre dentro del contexto de lo inconmovible, si Jesucristo o sus apóstoles lo hicieron o dijeron, debemos hacerlo y decirlo. Si no lo hicieron o no lo dijeron, no debemos hacerlo, ni decirlo, ni creerlo. Si el Señor habló mucho o poco de aquello, nosotros debemos hablar de la misma manera, Si está escrito en la Palabra es verdad, pero si no está escrito, definitivamente no es verdad. El fundamento más relevante es que el mismo Señor Jesucristo no hizo absolutamente nada que no hubiera dicho o hecho el Padre (Juan 5:19, Juan 7:16-18, Juan 8:40, Juan 12:49, Juan 14:10). Debemos llegar a esa misma estatura (Efesios 4:13) de modo que podamos decir que somos uno con El (Juan 17:21). Nuestra meta es sustituir nuestros pensamientos por los de Cristo (2 Corintios 10:5, 2 Corintios 3:5, 1 Pedro 4:1, Gálatas 2:20), nuestro comportamiento por las obras que el preparo de antemano para que anduvisemos en ellas (Efesios 2:10, Apocalipsis 12:17, Apocalipsis 19:10) y nuestras palabras por la Palabra de Dios (Isaias 58:13, Apocalipsis 22:9).

La Palabra dice claramente que, para poder entender, necesitamos al menos 10 condiciones espirituales en nuestras vidas, sin las cuales es imposible que se abra nuestro entendimiento. Todas estas condiciones y estos temas los profundizamos en nuestro estudio “Escuela de la Palabra” – Módulo 3: “La Palabra de Dios y como entenderla”

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