Condiciones para Entender la Palabra de Dios

  1. La “Interpretación” de la Escritura no parece ser una opción en la Biblia

La palabra “Interpretación” y sus acepciones (Interpretaciones, Intérprete, Interpretar, Interpretarlos), aparecen 51 veces en la Biblia (versión RV60).

–  37 veces relacionada con Interpretación de sueños

– 5 veces relacionada con Interpretación de lenguas

– 8 veces relacionada con la profesión u oficio de ser “Intérpretes de la Ley de Moisés” (7 de ellos fueron enemigos de Jesucristo)

– 1 sola vez relacionada con la interpretación de la Palabra de Dios, y dice así:

II Pedro 1:19-21  Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Es claro que el entendimiento no proviene de nuestro razonamiento y no admite interpretación privada o personal.

La Biblia no puede ser interpretada por el hombre sino revelada por Dios, por lo tanto, lo importante no son nuestras posiciones teológicas, sino la revelación que el Señor mimo le da a su Palabra.

  1. Solo la Biblia explica la Biblia:

Las condiciones para entender la Biblia las impone únicamente la misma Biblia y no comentarios, diccionarios o libros modernos de hermenéutica e interpretación, por lo tanto esas condiciones debemos buscarlas en la misma Biblia y mostrarlas con la misma Palabra.

Ningún teólogo por eminente que sea la puede explicar, ningún método exegético por brillante que sea, te puede hacer entender.

El método para entenderla lo establece la forma como los mismos escritores bíblicos la entendieron. ¿Qué principios utilizaron los autores del antiguo testamento cuando explicaron o citaron escritos anteriores? ¿Y cuáles principios observamos en los autores del Nuevo Testamento?

  1. El “Entendimiento” o “Revelación” es el método de Dios para enseñarnos

La revelación a la que se refiere la Escritura no tiene necesariamente que ver con ideas gestadas en momentos de éxtasis o trances, sino con una comprensión que solo Dios otorga a aquellos a quien quiera dar entendimiento, producto de leer, meditar y especialmente obedecer y amar su Palabra.

Deuteronomio 29:4  Pero hasta hoy Jehová no os ha dado corazón para entender,  ni ojos para ver, ni oídos para oír.

Deuteronomio 29:29 Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.

I Samuel 3:7 Y Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la palabra de Jehová le había sido revelada.

Amós 3:7 Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas.

Mateo 11:27 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.

Juan 14:26 Más el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Efesios 1:17 Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo,  el Padre de gloria,  os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él.

Gálatas 1:11-12 Más os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

  1. En la Palabra el contexto es la suma de la Palabra

Solo revisemos como cualquiera de los autores del Nuevo Testamento utilizó el texto bíblico, y vamos a encontrar poca o ninguna referencia al contexto histórico, literario, cultural, social o geográfico para explicar la escritura.

Si encontraremos referencia al significado lingüístico o idiomático, cuando una palabra se tomaba de otro idioma “talita cumi” “Eli, Eli, ¿lama sabactani?”, etc.

En el Nuevo Testamento encontramos una importante cantidad de versículos utilizados abiertamente alejados del contexto original.

Compare ud mismo algunos de estos versículos del Nuevo Testamento, con su contexto en el Antiguo Testamento:

– Mateo 1:23 => Isaías 7:14

– Mateo 2:15 => Oseas 11:1

– Mateo 2:17-18 => Jeremías 31:15

– Mateo 12:39-40 => Jonás 1:17

– Mateo 21:42 => Salmos 118:22-23

– Mateo 26:31 y Marcos 14:27 => Zacarías 13:7

– Mateo 27:9 => Zacarías 11:12-13

– Juan 2:17 => Salmos 69:9

– Juan 10:34 => Salmos 82:6

– Romanos 10:15 => Nahúm 1:15

– Romanos 15:3 => Salmos 69:9

– I Corintios. 15:32 => Isaías 22:13

– I Corintios 15: 54-55 => Oseas 13:14

– Efesios 4:8 => Salmos 68:18

– Apocalipsis 3:7 => Isaías 22:22

La frase “texto fuera de contexto es un pretexto” pierde todo sentido, ante esta evidencia.

Pero SÍ hay un contexto, y este no es histórico, literario, cultural, social o geográfico. Sino que Dios en su sabiduría nos dejó la suma de TODA la Palabra como el contexto.

Salmos 119:160 La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio de tu justicia.

Salmos 139:17 ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos!.

  1. La Palabra si propone algunas condiciones para aquellos que quieran entender:

– El entendimiento depende de nuestro arrepentimiento

Proverbios 1:23 Volveos a mi reprensión; He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, Y os haré saber mis palabras.

– El entendimiento depende de nuestra Humillación

Salmos 32:8-9 Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos.  No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti.

– El entendimiento depende de que nos avergoncemos de nuestros pecados

Ezequiel 43:10-12 Tú, hijo de hombre, muestra a la casa de Israel esta casa, y avergüéncense de sus pecados; y midan el diseño de ella. Y si se avergonzaren de todo lo que han hecho, hazles entender el diseño de la casa, su disposición, sus salidas y sus entradas, y todas sus formas, y todas sus descripciones, y todas sus configuraciones, y todas sus leyes; y descríbelo delante de sus ojos, para que guarden toda su forma y todas sus reglas, y las pongan por obra. Esta es la ley de la casa: Sobre la cumbre del monte, el recinto entero, todo en derredor, será santísimo. He aquí que esta es la ley de la casa.

– El entendimiento depende de nuestra obediencia

Deuteronomio 29:29 Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las palabras de esta ley.

– El entendimiento depende de nuestro amor a Dios y su Palabra

I Corintios 2:9-10 Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.  Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.

– La capacidad de entender es directamente proporcional a nuestra decisión de guardar la Palabra

Salmos 119:130 La exposición de tus palabras alumbra; Hace entender a los simples.

Proverbios 1:1-2 Los proverbios de Salomón,  hijo de David,  rey de Israel. Para entender sabiduría y doctrina,  Para conocer razones prudentes.

Proverbios 2:1-6 Hijo mío,  si recibieres mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti, Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia,  Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová,  Y hallarás el conocimiento de Dios. Porque Jehová da la sabiduría,  Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.

– El testimonio de Cristo es el Espíritu de la Profecía

Todo lo que yo creo, entiendo y practico tiene que ser congruente con lo que Él dijo e hizo.

Apocalipsis 19:10 Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.

– Para cosechar tenemos que trabajar primero.

Si queremos entender, debemos esforzarnos por obedecer y permanecer escuchando al Señor, todos los días, toda la Palabra.

II Timoteo 2:6  El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero.

  1. La revelación de la Palabra tiene objetivos claros:

– Que todos tengamos un solo pensamiento

En la Biblia no está previsto que tengamos diversidad de opiniones, interpretaciones, denominaciones, tendencias, teologías, etc, sino una perfecta unidad de pensamiento en torno a Cristo, el E.S. y su Palabra.

I Corintios 1:10 Os ruego,  pues,  hermanos,  por el nombre de nuestro Señor Jesucristo,  que habléis todos una misma cosa,  y que no haya entre vosotros divisiones,  sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.

– Que tengamos unidad de la fe y del conocimiento de Dios

Efesios 4:13 Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

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