La Revelación de la Palabra de Dios

  1. LA INTERPRETACIÓN

¿Podemos interpretar la Biblia?.

La Interpretación, según el diccionario de la Real Academia Española es:

“Explicar o declarar el sentido de algo, y principalmente el de un texto. Explicar acciones, dichos o sucesos que pueden ser entendidos de diferentes modos. Concebir, ordenar o expresar de un modo personal la realidad”.

La interpretación de la Biblia (conocida como hermenéutica) ha sido una práctica muy aceptada, cultivada y difundida en la Iglesia Cristiana de todos los tiempos y es el método más aceptado para entender la Escritura. Analicemos si esa práctica es congruente con la Palabra de Dios y si podemos contemplarla como el método de Dios para entender la Escritura.

El término “Interpretación” (y todas sus acepciones) aparece en la Biblia (versión Reina Valera 1960) aparece 51 veces:

  • 37 veces relacionada con Interpretación de sueños
  • 5 veces relacionada con Interpretación de lenguas
  • 8 veces relacionada con la profesión u oficio de ser “Intérpretes de la Ley de Moisés”

(7 de ellos eran enemigos de Jesús)

  • 1 sola vez relacionada con la interpretación de la Palabra de Dios, y dice así:

II Pedro 1:19-21  Tenemos también la palabra profética más segura,  a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro,  hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; Entendiendo primero esto,  que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana,  sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Según este texto ¿ud cree que podemos entender la Palabra de Dios basados en una interpretación personal. La comprensión de la Palabra depende del “lente” o punto de vista de cada uno?

I Corintios 1:10  Os ruego,  pues,  hermanos,  por el nombre de nuestro Señor Jesucristo,  que habléis todos una misma cosa,  y que no haya entre vosotros divisiones,  sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.

¿Es correcto que cada uno de nosotros tenga su propio punto de vista, su propio criterio, su propia visión de la Escritura. Será valido que cada uno tenga su propio pensamiento?

Filipenses 3:15-16 Así que,  todos los que somos perfectos,  esto mismo sintamos;  y si otra cosa sentís,  esto también os lo revelará Dios. Pero en aquello a que hemos llegado,  sigamos una misma regla,  sintamos una misma cosa.

¿Qué pasa si tenemos opiniones diferentes en relación a lo que dice la Biblia? ¿Bajo que condiciones podemos tener diferentes opiniones?

Los eruditos y teólogos enseñan que la comprensión de la Biblia tiene su base en el acercamiento que el intérprete tenga a los acontecimientos históricos y socio culturales que rodean al autor del libro y los destinatarios originarios.

Pero Colosenses 2:2-4 dice: Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo. En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas.

¿Que dice este texto sobre el origen de la Sabiduría de Dios?

No estamos diciendo que es un error estudiar el contexto histórico, cultural y social de la Escritura, al contrario esto puede ser un gran deleite. Pero, sí estamos entendiendo que esta información poco o nada puede ayudarnos a obtener la correcta comprensión de la Escritura.

La “interpretación” supone que:

  • mientras más erudición y estudio tenga una persona, más posibilidades tendrá de entender correctamente la Palabra de Dios.
  • difícilmente una sola persona puede tener la capacidad de interpretar correctamente toda la Escritura pues esta fue escrita en culturas, naciones, períodos, idiomas, estilos, contextos y personas muy diferentes y muy distantes entre si, por lo que siempre habrá especialistas en áreas específicas.
  • una persona que tiene poca o ninguna formación estará a merced de lo que el erudito le pueda explicar

Hebreos 8:10  Por lo cual,  este es el pacto que haré con la casa de Israel Después de aquellos días,  dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, Y sobre su corazón las escribiré; Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo; Y ninguno enseñará a su prójimo, Ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me conocerán, Desde el menor hasta el mayor de ellos.

Las Interpretaciones han sido el “caldo de cultivo” de contradicciones, pleitos y divisiones de la Iglesia. Han dado origen, con el transcurrir de los años, a miles de denominaciones, religiones y sectas, basados en diversas interpretaciones de la misma Biblia.

¿Ud. cree que el Dios de toda sabiduría olvidó incluir un tema tan importante en su Palabra? ¿Estuvo en su pensamiento que nosotros “interpretáramos” la Escritura?

 

  1. LA REVELACIÓN Y EL ENTENDIMIENTO:

Dios no habló de “Interpretación” de la Palabra, más si de “Revelación”, “Entendimiento”, “Sabiduría” y “Ciencia” como el método para acercarse a los tesoros de su Palabra.

Gálatas 1:11-12 Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo

Romanos 16:25-26 Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo,  según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, Pero que ha sido manifestado ahora,  y que por las Escrituras de los profetas,  según el mandamiento del Dios eterno,  se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe,

Efesios 3:3-5 Que por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente, Leyendo lo cual podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres,  como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu.

La Revelación procede de Dios mismo por lo tanto es UNA sola para todos, no obedece a contextos e intereses personales. No produce división ni puntos de vista

Sin embargo, para que la Palabra te sea revelada o puedas entender, hay varias condiciones o reglas que la misma Palabra explica:

2.1. Las revelaciones provienen de Dios, no de nuestro propio razonamiento

Efesios 1:17 – 18 – para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo,  el Padre de gloria,  os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento,  para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado,  y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,

2.2. Si no recibimos revelación es porque Dios mismo no se ha revelado

Deuteronomio 29:4  Pero hasta hoy Jehová no os ha dado corazón para entender,  ni ojos para ver, ni oídos para oír.

2.3. La obediencia es una condición indispensable, para entender

Isaías 48:6-8 Lo oíste, y lo viste todo; ¿y no lo anunciaréis vosotros? Ahora, pues, te he hecho oír cosas nuevas y ocultas que tú no sabías. Ahora han sido creadas, no en días pasados, ni antes de este día las habías oído, para que no digas: He aquí que yo lo sabía. Sí, nunca lo habías oído, ni nunca lo habías conocido; ciertamente no se abrió antes tu oído; porque sabía que siendo desleal habías de desobedecer, por tanto te llamé rebelde desde el vientre.

2.4. Las revelaciones son exclusivamente para los que aman a Dios:

1Corintios 2:9-10  … Cosas que ojo no vio,  ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu

2.5. Dios da entendimiento de las cosas reveladas, las cosas secretas están selladas, reservadas para Él.

Las cosas reveladas en la Palabra son nuestra verdadera prioridad. Las cosas reveladas son muchas, tenemos toda la vida para ir entendiendo las cosas reveladas.

Tratar de dar explicaciones de aquello que Dios no ha querido revelar, es arriesgarnos a inventar falsas doctrinas y caer en la imaginación de nuestro corazón.

Deuteronomio 29:29  Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios;  mas las revelados son para nosotros y para nuestros hijos para siempre,  para que cumplamos todas las palabras de esta ley

Proverbios 25:2  Gloria de Dios es encubrir un asunto;  Pero honra del rey es escudriñarlo.

Daniel 12:4 Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará.

Juan 16:25  Estas cosas os he hablado en alegorías;  la hora viene cuando ya no os hablaré por alegorías,  sino que claramente os anunciaré acerca del Padre.

2.6. La Revelación requiere OIR la Palabra con FE:

Hebreos 4:2 –  Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos;  pero no les aprovechó el oír la palabra,  por no ir acompañada de fe en los que la oyeron

2.7. El testimonio de Jesucristo es el espíritu de la profecía

Según el ángel que hablo con Juan en el Apocalipsis, debemos considerar el testimonio de Jesucristo para entender el espíritu de toda la profecía.

Apocalipsis 19:10 – Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.

I Corintios 2:15 – 16 – En cambio el espiritual juzga todas las cosas;  pero él no es juzgado de nadie.  Porque  ¿quién conoció la mente del Señor?  ¿Quién le instruirá?  Mas nosotros tenemos la mente de Cristo

2.8. La Revelación produce Unidad

I Corintios 1:10  Os ruego,  pues,  hermanos,  por el nombre de nuestro Señor Jesucristo,  que habléis todos una misma cosa,  y que no haya entre vosotros divisiones,  sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer

2.9. La Revelación no es un privilegio de pocos

Efesios 4:11-16  Y El mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros,  pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio,  para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del cuerpo del Hijo de Dios,  a un varón perfecto,  a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes,  llevados por doquiera de todo viento de doctrina,  por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor,  crezcamos en todo en aquel que es la cabeza,  esto es,  Cristo, de quien todo el cuerpo,  bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente,  según la actividad propia de cada miembro,  recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

Hebreos 8:11  Y ninguno enseñará a su prójimo, Ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos

2.10. La revelación de la Palabra, es resultado de la totalidad de la Palabra, no se puede entender el pensamiento de Dios revelado, basados en versículos aislados, sino en la suma de todos ellos.

Salmos 119:160  La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio de tu justicia

Salmos 139:17  ¡Cuán preciosos me son, oh Dios,  tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos!

Cuando Satanás quiso tentar a Jesucristo le recordó un verso de la Escritura, diciéndole “Escrito está…” pero Jesucristo le recordó otro texto, diciéndole “Escrito está también”.

Mateo 4:5-7  Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y,  En sus manos te sostendrán, Para que no tropieces con tu pie en piedra.

Jesús le dijo: escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.

No debemos obviar una parte de la Palabra para quedarnos con otra, sino que debemos sumar todo lo que Dios dice. La Revelación no permite quitar o añadir nada a la Palabra de Dios:

Deuteronomio 4:2 No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordene

Deuteronomio 12:32 Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás.

Apocalipsis 22:18-19 Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida,  y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.

Proverbios 30: 5-6 –  Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan. No añadas a sus palabras,  para que no te reprenda,  Y seas hallado mentiroso.

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