- Relevancia que Dios mismo le dio a su Palabra:
Lea lo que le reveló a Salomón: Eclesiastés 12:13 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.
Este verso, nos aclara la visión de Dios de lo que debe ser relevante para el hombre.
Lea lo que le reveló a Moisés: Deuteronomio 32:46-47 y les dijo: Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os testifico hoy, para que las mandéis a vuestros hijos, a fin de que cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley. Porque no os es cosa vana; es vuestra vida, y por medio de esta ley haréis prolongar vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para tomar posesión de ella.
- Dios dice que su Palabra es perfecta:
El Salmista nos describe la perfección de la Palabra de Dios con 6 nombres, 6 adjetivos, y 6 resultados en nuestra vida. Escriba y explique lo que significa cada uno. Salmos 19:7-9
La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma
Nombre: La Ley de Jehová
Adjetivo: es perfecta
Resultado: convierte el alma
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.
Nombre: El testimonio de Jehová
Adjetivo: es fiel
Resultado: hace sabio al sencillo
Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
Nombre: los mandamientos de Jehová
Adjetivo: son rectos
Resultado: alegran el corazón
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.
Nombre: El precepto de Jehová
Adjetivo: es puro
Resultado: alumbra los ojos
El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;
Nombre: El temor de Jehová
Adjetivo: es limpio
Resultado: permanece para siempre
Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
Nombre: Los juicios de Jehová
Adjetivo: son verdad
Resultado: son justos
- Relevancia que le dio Jesucristo a su Palabra
Lea Mateo 5:17 – No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para para cumplir.
- Importancia que le dan los ángeles a los que guardan la Palabra de Dios
Apocalipsis 22: 7-9 ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro. Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios.
- Relevancia que le debemos dar nosotros a la Palabra de Dios
Proverbios 2:1-6 Hijo mío, si recibieres mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti, Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia, Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
Mateo 7:21-23 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad..
Continúe leyendo Mateo 7:24-27 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.
En estos pasajes podemos diferenciar 2 tipos de Hombres, según el verso 23 uno de ellos es “desconocido” por el Señor. En consecuencia el otro es “conocido” por Dios:
Hombre Desconocido por Dios:
v.22 como llaman a Jesucristo? Señor, Señor
v. 22 Que Obras o Ministerios hacían estos hombres: profetizaban, echaban fuera demonios, hacían muchos milagros
v. 26 Cual es su relación con la Palabra de Dios: oye la Palabra y no la hace
v. 23 Como Jesús los considera: hacedores de: maldad
v. 26 Jesús dice que construyen su casa sobre: la arena
v. 27 Su fin es: grande su ruina
Hombre Conocido por Dios:
v. 21 Que hace con la Voluntad de Dios: la hace
v. 24 Que hace con la Palabra de Dios: la oye y la hace
v. 25 Jesús dice que construyen su casa sobre: la roca
Diferencias claves de estos 2 hombres?: Ambos oyen la Palabra, pero uno la hace y otro no la hace
Examine nuevamente la definición del hombre justo y el hombre malo en el siguiente capítulo:
Salmos 1:1-6 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la Ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará. No así los malos, Que son como el tamo que arrebata el viento. Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, Ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá.
- Que pasa si nosotros ignoramos o menospreciamos la Escritura:
Proverbios 13:13 El que menosprecia el precepto perecerá por ello; Mas el que teme el mandamiento será recompensado.
Proverbios 13:18 Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo; Mas el que guarda la corrección recibirá honra.
Proverbios 28:9 El que aparta su oído para no oír la ley, Su oración también es abominable.
- El principal reclamo de Dios es “mi Pueblo no me oye…”
Pocas veces Dios contendió con su Pueblo porque no oraban, cantaban, danzaban u ofrendaban. Tampoco les reclamo que no asistían a conciertos, congresos, eventos majestuosos, etc.
¿Revisemos cual fue su principal reclamo?
Isaías 42:18-21 Sordos, oíd, y vosotros, ciegos, mirad para ver. ¿Quién es ciego, sino mi siervo? ¿Quién es sordo, como mi mensajero que envié? ¿Quién es ciego como mi escogido, y ciego como el siervo de Jehová, que ve muchas cosas y no advierte, que abre los oídos y no oye? Jehová se complació por amor de su justicia en magnificar la ley y engrandecerla.
Jeremías 5:21-23 Oíd ahora esto, pueblo necio y sin corazón, que tiene ojos y no ve, que tiene oídos y no oye: ¿A mí no me temeréis? dice Jehová. ¿No os amedrentaréis ante mí, que puse arena por término al mar, por ordenación eterna la cual no quebrantará? Se levantarán tempestades, mas no prevalecerán; bramarán sus ondas, mas no lo pasarán. No obstante, este pueblo tiene corazón falso y rebelde; se apartaron y se fueron.
Jeremías 6:8,10,19 Corrígete, Jerusalén, para que no se aparte mi alma de ti, para que no te convierta en desierto, en tierra inhabitada… ¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí que sus oídos son incircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman… Oye, tierra: He aquí yo traigo mal sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos; porque no escucharon mis palabras, y aborrecieron mi ley.
Jeremías 7:2-4 Ponte a la puerta de la casa de Jehová, y proclama allí esta palabra, y di: Oíd palabra de Jehová, todo Judá, los que entráis por estas puertas para adorar a Jehová. Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os haré morar en este lugar. No fiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es este.
Jeremías 35:13 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Vé y di a los varones de Judá, y a los moradores de Jerusalén: ¿No aprenderéis a obedecer mis palabras? dice Jehová.
Ezequiel 2:7-10 Les hablarás, pues, mis palabras, escuchen o dejen de escuchar; porque son muy rebeldes. Mas tú, hijo de hombre, oye lo que yo te hablo; no seas rebelde como la casa rebelde; abre tu boca, y come lo que yo te doy. Y miré, y he aquí una mano extendida hacia mí, y en ella había un rollo de libro. Y lo extendió delante de mí, y estaba escrito por delante y por detrás; y había escritas en él endechas y lamentaciones y ayes.
Ezequiel 12:2 Hijo de hombre, tú habitas en medio de casa rebelde, los cuales tienen ojos para ver y no ven, tienen oídos para oír y no oyen, porque son casa rebelde.
Oseas 4: 6 Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.
- Debemos presentamos ante Dios con menos palabra y actividades y con más tiempo y disposición para escuchar y obedecer:
Eclesiastés 5:1-2 Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal. No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.
I Samuel 15:22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.
Isaías 1:11-20 ¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos. ¿Quién demanda esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios? No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes. Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas. Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos. Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra; si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho.